Camping de fin de semanas largos en Sierra de la Ventana

Hay lugares a los que volvés más de una vez. No porque te falte conocer otros, sino porque sabés que funcionan.

Sierra de la Ventana es uno de esos lugares para mí. Y dentro de todo el recorrido, hay un punto fijo que siempre se repite: Camping El Pinar.

Camping El Pinar, Sierra de La Ventana

Llegar y armar base. Llegar al camping ya tiene algo distinto. Bajás del auto, sentís el aire más limpio y automáticamente el ritmo cambia. El Pinar no es un camping de lujo, y ahí está justamente lo bueno. Es simple, cómodo y tiene lo necesario. Elegís un lugar con sombra, armás la carpa sin apuro y en un rato ya estás instalado. A partir de ahí, el plan es claro: usar el camping como base y moverte.

Pesca cerca de Sierra de La Ventana

Una de las cosas que más me gusta de esta escapada es que no estás atado a un solo lugar. Algunas veces salimos para Pigüé, otros para Saldungaray, y siempre hay una vuelta al Dique Las Piedras, que para mí es de lo mejor de la zona. Y preparados para pescar Pejerreyes.

Cada lugar tiene su clima. Hay días que se pesca bien, otros no tanto, pero eso es parte del juego. Lo importante es la rutina: levantarse temprano, cargar las cosas, salir a probar y volver al camping con esa sensación de haber aprovechado el día.

La sierra y los senderos

No todo es pesca. Uno de los momentos más intensos de estos viajes fue subir hacia la cumbre de la Sierra de la Ventana. No es un paseo. Se siente en las piernas, en el ritmo, en el esfuerzo. Pero cuando llegás arriba, entendés por qué vale la pena. El paisaje, el silencio, la sensación de estar ahí… son de esas cosas que no se explican demasiado.

No solamente se puede subir hasta la Ventana, puedes hacer el trekking de la Garganta Olvidada, la Garganta del Diablo, y los Piletones Naturales al pie del Cerro Ventana. Con mucho menos esfuerzo y mucho más rápido.

Las noches en el camping

A la noche, todo baja un cambio más. Algo para comer, charla tranquila, planear el día siguiente sin demasiada estructura. El frío aparece, incluso en días de calor, y te obliga a abrigarte más de lo que pensabas. Y ahí es donde realmente sentís que estás afuera de la rutina.

¿Por qué vuelvo?

Sierra de la Ventana no es solo un destino. Es una combinación que funciona:

Un camping simple que cumple, lugares de pesca cerca, senderos que te sacan de la comodidad, y todo a una distancia manejable desde Buenos Aires, unas 5 horas aproximadamente.

Hay viajes que son para conocer, y otros que son para repetir.

Este es uno de esos.

Porque sabés que vas a volver al mismo lugar, pero la experiencia nunca es exactamente igual.